Nuestro sitio web utiliza cookies para mejorar y personalizar su experiencia y para mostrar anuncios publicitarios (si los hubiera). Nuestro sitio web también puede incluir cookies de terceros como Google Adsense, Google Analytics y Youtube. Al utilizar el sitio web, usted acepta el uso de cookies. Hemos actualizado nuestra Política de privacidad. Haga clic en el botón para consultar nuestra Política de privacidad.

Cómo la sostenibilidad redefine la creación de valor y la gestión de riesgos en las empresas

Cómo la sostenibilidad redefine la creación de valor y la gestión de riesgos en las empresas

Más de 300 representantes empresariales e institucionales se dieron cita en ESG Spain 2026, el evento promovido por Forética donde se examinó de qué manera la sostenibilidad, la innovación tecnológica, la energía y el talento logran impulsar la competitividad en un contexto de incertidumbre creciente.

La sostenibilidad empresarial se encuentra en una etapa de profunda transformación. Las compañías deben responder al mismo tiempo a los efectos de la transición energética, los riesgos ambientales, la aceleración tecnológica y un contexto geopolítico cada vez más complejo. Estos factores están modificando la manera en que las organizaciones entienden la creación de valor, gestionan los riesgos y planifican su crecimiento a largo plazo.

En este escenario tuvo lugar en Madrid la 14ª edición de ESG Spain 2026: Corporate Sustainability Forum, el congreso anual promovido por Forética. El evento congregó a más de 300 delegados del sector corporativo e institucional en la Real Fábrica de Tapices y analizó diversos de los retos primordiales que condicionarán el rumbo de los planes estratégicos de las compañías a lo largo de los próximos años.

El debate se centró en la relación entre sostenibilidad y competitividad, dos conceptos que para un número creciente de empresas forman parte de una misma estrategia. La jornada abordó también la incertidumbre internacional, los cambios en la gobernanza corporativa, el desarrollo de la inteligencia artificial, la transición energética, la gestión de los riesgos ambientales y el papel del talento y la inclusión.

El foro contó con el patrocinio de compañías como Accenture, AstraZeneca, CaixaBank, Coca-Cola Europacific Partners, ENGIE, Exolum, Iberostar, IVI RMA Global, Leroy Merlin, McDonald’s y Sanitas.

La diversidad de los participantes y de los temas tratados reflejó la amplitud que ha adquirido la agenda ESG dentro de las organizaciones. La sostenibilidad ya no se limita a la reducción del impacto ambiental o al cumplimiento de determinados compromisos sociales. Su alcance se ha ampliado hacia ámbitos como la gestión de riesgos, la innovación, la inversión, la competitividad, el desarrollo del talento y la capacidad de adaptación de las empresas.

La sostenibilidad gana peso en la estrategia empresarial

Durante el arranque de ESG Spain 2026, uno de los mensajes centrales giró en torno a la vinculación cada vez mayor entre competitividad y sostenibilidad. En este contexto inaugural, Germán Granda, al frente de Forética como su director general, subrayó que más del 90 % del tejido empresarial percibe una estrecha conexión entre ambos ámbitos.

Esta perspectiva responde a una realidad que cobra cada vez más protagonismo en el ámbito corporativo. Las organizaciones se desempeñan en un escenario donde los riesgos climáticos, la escasez de recursos naturales, las transformaciones normativas y las exigencias de los clientes tienen la capacidad de impactar de manera directa en su desempeño.

Por ello, incorporar criterios ambientales y sociales a la estrategia se ha convertido para muchas organizaciones en una forma de anticiparse a los cambios y reforzar su capacidad de adaptación.

Aun así, el progreso de la transición ecológica también trae consigo retos considerables. Conforme a las cifras expuestas a lo largo del evento, cerca del 70 % de las compañías manifiesta inquietud frente a la eventualidad de que un proceso de cambio mal sincronizado o desacoplado termine perjudicando la expansión económica y la creación de riqueza.

Este planteamiento pone de manifiesto una de las principales discusiones actuales en torno a la sostenibilidad: cómo avanzar hacia modelos más responsables sin generar obstáculos innecesarios para la actividad económica, la inversión o la competitividad.

El desafío consiste en encontrar fórmulas que permitan impulsar la transformación de los modelos productivos y, al mismo tiempo, preservar la capacidad de las empresas para competir y desarrollarse.

Granda defendió una mayor participación del sector empresarial en este proceso y destacó la importancia de integrar los factores ambientales y sociales en el núcleo de las estrategias corporativas.

Desde este enfoque, la sostenibilidad funciona como un mecanismo de resiliencia y genera oportunidades en mercados emergentes. Asimismo, logra estimular modelos competitivos sustentados en la innovación, la confianza, la inclusión y el avance tecnológico.

La relación entre sostenibilidad y empresa ha evolucionado de manera significativa durante los últimos años. En una primera etapa, las iniciativas corporativas estuvieron principalmente vinculadas con programas específicos o con acciones de responsabilidad social.

Actualmente, la agenda ESG está cada vez más relacionada con las decisiones estratégicas y con la manera en que las organizaciones gestionan sus operaciones.

Esta evolución también obliga a revisar la forma en que se mide el desempeño empresarial. La rentabilidad sigue siendo un elemento fundamental, pero se suma a otros indicadores relacionados con la gestión ambiental, la relación con los grupos de interés, la gobernanza y la capacidad de responder a riesgos de largo plazo.

Un contexto internacional que obliga a replantear prioridades

La incertidumbre geopolítica fue otro de los grandes temas analizados durante ESG Spain 2026. El entorno internacional atraviesa una etapa marcada por cambios económicos, conflictos, tensiones comerciales y transformaciones en las relaciones entre diferentes regiones.

Estas circunstancias tienen consecuencias directas para las empresas. Las decisiones relacionadas con las inversiones, las cadenas de suministro, la disponibilidad de recursos y la expansión hacia nuevos mercados están cada vez más condicionadas por factores que trascienden las fronteras nacionales.

Miguel Otero, investigador principal del Real Instituto Elcano, participó en el encuentro para analizar algunas de las tendencias que están modificando la agenda ESG en este contexto.

Su intervención se centró en los cambios económicos, tecnológicos, ambientales y geopolíticos que están redefiniendo el escenario en el que operan las organizaciones.

La evolución del panorama global exige que las organizaciones presten atención a peligros que antaño parecían remotos o de menor importancia.

La seguridad energética, la disponibilidad de materias primas, la estabilidad de las cadenas de suministro y los cambios regulatorios forman parte de un conjunto de factores que pueden influir en la continuidad y competitividad de los negocios.

Esta coyuntura ha puesto de relieve la relevancia de la solidez corporativa.

Las organizaciones necesitan desarrollar la capacidad de anticiparse a escenarios cambiantes, responder con rapidez a las disrupciones y mantener su actividad frente a situaciones imprevistas.

La sostenibilidad puede desempeñar un papel relevante en esta tarea. Una gestión eficiente de los recursos, la diversificación de las fuentes de energía, el desarrollo de cadenas de suministro más responsables y la incorporación de criterios sociales y ambientales en la toma de decisiones pueden contribuir a reducir determinadas vulnerabilidades.

Al mismo tiempo, el contexto actual obliga a analizar la sostenibilidad desde una perspectiva más amplia.

Las estrategias empresariales no pueden centrarse únicamente en objetivos ambientales. La gobernanza, la confianza, el desarrollo tecnológico y la gestión de las personas son componentes fundamentales para construir organizaciones capaces de afrontar cambios profundos.

La inteligencia artificial entra en la agenda ESG

El avance tecnológico también acaparó un gran protagonismo en las conversaciones de ESG Spain 2026. La inteligencia artificial se ha posicionado como un pilar fundamental en la metamorfosis empresarial, si bien su progresión abre interrogantes en torno a la gobernanza, la fiabilidad y la aplicación ética de estas herramientas.

El potencial de la inteligencia artificial para mejorar la eficiencia y fortalecer la competitividad es considerable. Las herramientas basadas en esta tecnología pueden contribuir al análisis de grandes volúmenes de información, la optimización de procesos y la identificación de riesgos.

No obstante, su integración precisa asimismo de esquemas de gobernanza que aseguren una utilización prudente.

Las empresas deben enfrentarse a cuestiones relacionadas con la transparencia, la privacidad, la seguridad y los posibles sesgos en los sistemas automatizados.

Por dicho motivo, el vínculo entre la inteligencia artificial y la sostenibilidad va más allá de emplear nuevas herramientas para optimizar la eficiencia. Asimismo, esto conlleva examinar los impactos sociales y éticos de la evolución tecnológica.

Durante el encuentro participaron, entre otras personalidades, Aleida Alcaide, directora general de Inteligencia Artificial del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública; Carlos San Basilio, presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores; y Santiago Durán, presidente del Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas.

La presencia de representantes vinculados con la tecnología, los mercados financieros y la regulación reflejó la necesidad de abordar la transformación digital desde diferentes perspectivas.

La inteligencia artificial abre nuevos caminos hacia la competitividad, aunque exige al mismo tiempo instrumentos capaces de consolidar la confianza.

Por este motivo, la gobernanza corporativa cobra un valor cada vez mayor. Las juntas directivas y los máximos responsables deben entender el alcance de las tecnologías emergentes y definir pautas precisas para su adopción.

El avance tecnológico guarda estrecha relación con el aprovechamiento energético y el gasto de recursos. La expansión de las redes digitales y de los sistemas fundamentados en inteligencia artificial introduce retos inéditos tanto para las corporaciones como para los gestores de las políticas públicas.

La innovación, por tanto, deberá avanzar junto con una planificación capaz de equilibrar el desarrollo tecnológico con los objetivos de sostenibilidad.

Energía, recursos y gestión de riesgos

La transición energética fue otro de los temas centrales del foro. La energía constituye un elemento determinante para la competitividad de las empresas y para el funcionamiento de la economía.El aumento de la demanda energética, la necesidad de reducir las emisiones y la búsqueda de fuentes más sostenibles están transformando el panorama empresarial.Las organizaciones deben evaluar cómo garantizar el acceso a energía fiable y competitiva mientras avanzan hacia modelos con un menor impacto ambiental.

Este procedimiento trae consigo notables oportunidades de innovación, aunque también demanda un esfuerzo financiero, planificación y sintonía entre corporaciones, organismos y demás agentes.

La presión sobre los recursos naturales es igualmente un factor que obliga a las compañías a replantear sus estrategias.

La economía circular, la eficiencia en el uso de materiales y la reducción de residuos forman parte de las herramientas que las empresas están incorporando para responder a estos desafíos.

La gestión de los riesgos ambientales también tiene un peso cada vez mayor dentro de la toma de decisiones.

Los fenómenos climáticos extremos, la escasez de determinados recursos y los cambios en las condiciones ambientales pueden afectar las instalaciones, las cadenas de suministro y la actividad de diferentes sectores.

Por ello, las empresas necesitan incorporar estos factores a sus procesos de planificación.

Durante ESG Spain 2026 participaron especialistas como Ana Belén Noriega, CEO de PEFC y decana presidenta del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Forestales, y Luis Lancha, miembro del Board de la Federación de Asociaciones Europeas de Gestión de Riesgos.

También participó Rijit Sengupta, consejero delegado del Centre for Responsible Business.

Las contribuciones procedentes de diversos ámbitos facilitaron el examen de la sostenibilidad bajo enfoques transversales.

La gestión ambiental, el uso responsable de los recursos y la prevención de riesgos no son cuestiones aisladas. Forman parte de un conjunto de decisiones que pueden influir en la estabilidad y continuidad de las organizaciones.

La resiliencia depende, en buena medida, de la capacidad de comprender esas interdependencias y actuar antes de que los riesgos se conviertan en problemas de mayor alcance.

El talento humano como eje central en la generación de valor

El talento y la inclusión también ocuparon un lugar relevante durante la jornada.

La transformación empresarial no descansa únicamente en la tecnología ni en los recursos invertidos. El factor humano resulta esencial para que las compañías logren innovar, evolucionar y aportar valor de manera constante.

El desarrollo del talento se ha convertido en una prioridad para muchas compañías, especialmente en un mercado laboral condicionado por la rápida evolución tecnológica y la necesidad de nuevas competencias.

La digitalización y la inteligencia artificial transforman continuamente las competencias necesarias en múltiples industrias.

Por este motivo, el aprendizaje constante, la puesta al día de los saberes y la aptitud para captar y fidelizar talento se han transformado en elementos estratégicos.

La integración también se analiza en este debate.

Las organizaciones que buscan incorporar diferentes perspectivas y experiencias pueden fortalecer su capacidad para comprender mejor a sus clientes, innovar y responder a un entorno cada vez más diverso.

Durante el encuentro participaron representantes de organizaciones empresariales y sociales que analizaron la relación entre personas, inclusión y creación de valor.

Entre ellas se encontraba Sara Giménez, directora general de la Fundación Secretariado Gitano, así como Eva Moral, triatleta paralímpica y medallista de bronce en los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020.

La participación de perfiles procedentes de diferentes ámbitos permitió ampliar el debate más allá de las estrategias tradicionales de sostenibilidad.

El bienestar de las personas, la igualdad de oportunidades y la construcción de entornos laborales inclusivos forman parte de los factores que pueden contribuir a la sostenibilidad de las organizaciones.

Una empresa capaz de atraer, desarrollar y mantener el talento cuenta con una ventaja importante para afrontar los cambios del mercado.

Empresas que avanzan hacia modelos más resilientes

ESG Spain 2026 también permitió conocer cómo diferentes compañías están incorporando la sostenibilidad a sus modelos de negocio.

Las conversaciones abordaron temas como la transición energética, la economía circular, la gestión responsable de los recursos y la incorporación del bienestar y las personas a la creación de valor.

A dichas reuniones asistieron directivos de empresas de diversos ámbitos económicos.

Javier Bardají, consejero delegado de Atresmedia; Severiano Solana, director de Estrategia y Seguimiento de Sostenibilidad de CaixaBank; Loreto Ordóñez, CEO de ENGIE; y Javier Goñi, CEO de Exolum figuraron entre los asistentes.

También intervinieron Carmen Gómez-Acebo, directora de Sostenibilidad de Coca-Cola Europacific Partners Iberia; Paloma Cabral, directora de Impacto Corporativo de McDonald’s España; y Patricia Dueñas, Global Lead Circular Economy de Iberostar.

La representación empresarial se completó con la participación de Cristina Sánchez, directora ejecutiva de Impacto Positivo en Leroy Merlin España; Catherine Cummings, directora de Sostenibilidad y Relaciones Institucionales de Sanitas; Ana Millán, directora de Negocio Responsable en Accenture España y Portugal; y Vicky Vila, Global ESG & Sustainability Manager de IVI RMA Global.

Asimismo, participaron Alba Ancochea, Sustainability and SHE Lead de AstraZeneca España, junto con otros responsables y especialistas vinculados con la sostenibilidad y la gestión corporativa.

Las experiencias compartidas durante el encuentro muestran que la agenda ESG puede adoptar formas diferentes según las características de cada organización y sector.

No existe una única fórmula para incorporar la sostenibilidad a un modelo de negocio.

Las prioridades pueden variar en función del consumo energético, la dependencia de determinados recursos, la estructura de las cadenas de suministro o las características de los clientes y empleados.

Sin embargo, existe un elemento común: la necesidad de integrar estos factores en las decisiones estratégicas y no tratarlos como iniciativas independientes.

La sostenibilidad puede contribuir a identificar riesgos y oportunidades que influyen en el desempeño de las compañías.

Una administración acertada de los recursos es capaz de elevar la productividad, al tiempo que apostar por la innovación propicia una adaptación más rápida frente a escenarios de mercado cambiantes. Igualmente, una sólida gobernanza consolida la credibilidad ante clientes, inversores y demás colectivos de interés.

Un encuentro para analizar el futuro de la sostenibilidad empresarial

Después de catorce ediciones, ESG Spain se ha consolidado como uno de los espacios de referencia para el análisis de la sostenibilidad empresarial en España.

La edición de 2026 fue clausurada por Alberto Granados, presidente de Forética, y Antonio Budia, presidente de la Junta Directiva de la organización.

El encuentro contó además con el Comité de Honor presidido por Su Majestad el Rey Felipe VI, integrado por presidentes y consejeros delegados del Consejo Empresarial Español para el Desarrollo Sostenible y por representantes institucionales.

La participación de empresas, instituciones, expertos y representantes de distintos sectores puso de manifiesto que la sostenibilidad continúa ocupando un lugar relevante en la agenda económica.

El debate actual, no obstante, tiene lugar en una coyuntura notablemente intrincada.

Las empresas deben avanzar en la transición ecológica mientras afrontan cambios tecnológicos acelerados, tensiones internacionales, nuevos riesgos ambientales y transformaciones en el mercado laboral.

La competitividad dependerá, en buena medida, de la capacidad de responder a estos desafíos de forma coordinada.

La sostenibilidad aparece en este contexto como una herramienta para fortalecer la resiliencia y construir modelos de negocio preparados para escenarios cambiantes.

Los coloquios llevados a cabo en ESG Spain 2026 evidenciaron que la sostenibilidad corporativa no se puede examinar de forma aislada.

Su vinculación con la energía, el desarrollo tecnológico, la gobernanza, el manejo de riesgos y el talento humano se estrecha de manera sostenida.

Las organizaciones se enfrentan al reto de incorporar estas dimensiones en sus decisiones estratégicas sin perder de vista la necesidad de mantener la competitividad y generar crecimiento.

El principal desafío consiste en transformar la incertidumbre en capacidad de adaptación y aprovechar la innovación para construir empresas más preparadas.

En un escenario de cambios constantes, la resiliencia puede convertirse en uno de los principales activos de las organizaciones.

La edición de ESG Spain 2026 dejó así una idea común entre los distintos debates: avanzar en sostenibilidad no solo implica responder a las exigencias ambientales y sociales del presente, sino también preparar a las empresas para competir y crear valor en el largo plazo.

La forma en que las organizaciones integren estos factores en sus estrategias será determinante para afrontar los próximos años, marcados por una combinación de riesgos, oportunidades y transformaciones que seguirán redefiniendo el papel de la empresa en la sociedad y en la economía.

Por Renato Álvarez

Especialista en Ciencia y tecnología

Otras opciones para ti