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La transformación de la identidad digital: ¿Por qué a credenciales verificables y descentralizadas?

¿Por qué la identidad digital evoluciona hacia credenciales verificables y descentralizadas?

La identidad digital ha dejado de limitarse a un conjunto básico de usuarios y contraseñas para transformarse en un recurso estratégico tanto para individuos como para organizaciones y administraciones públicas. El avance del comercio electrónico, la prestación de servicios estatales en línea y la expansión del trabajo a distancia han puesto de manifiesto las debilidades de los sistemas de identificación centralizados. En este escenario, la transición hacia credenciales verificables y descentralizadas surge como respuesta a la demanda de mayor protección, autonomía personal y optimización operativa.

Restricciones del enfoque convencional de la identidad digital

Durante años, la identidad digital ha sido manejada a través de bases de datos centralizadas bajo el control de grandes plataformas o instituciones, y este modelo ha provocado de forma reiterada diversos inconvenientes:

  • Exposición a grandes filtraciones de datos personales.
  • Repetición de la misma información en diversos sistemas.
  • Falta de dominio del usuario sobre sus propios datos.
  • Procedimientos de verificación lentos y costosos.

Un caso habitual se observa en el registro de servicios financieros, donde una persona termina enviando varias veces copias de documentos oficiales. Cada entidad conserva esos datos, lo que aumenta el riesgo de un uso inapropiado y de posibles fraudes de identidad.

En qué consisten las credenciales verificables y con gestión descentralizada

Las credenciales verificables representan afirmaciones digitales emitidas por una entidad de confianza que certifican datos concretos sobre una persona u organización, como su edad, formación académica o autorización profesional. Al funcionar de manera descentralizada, no se apoyan en un único repositorio centralizado, sino que pueden confirmarse mediante tecnologías distribuidas como la cadena de bloques, evitando así divulgar información adicional innecesaria.

En este modelo, el titular mantiene sus credenciales dentro de un entorno digital protegido y determina libremente en qué momento, de qué manera y con quién desea divulgarlas.

Factores que impulsan la adopción de este nuevo paradigma

La transición hacia credenciales verificables y descentralizadas se explica por varios factores convergentes:

  • Alza de ciberataques: de acuerdo con informes de entidades europeas, las intrusiones y filtraciones de información se han ido multiplicando de manera constante durante los últimos diez años.
  • Regulación más rigurosa: disposiciones como el Reglamento General de Protección de Datos y el marco europeo de identidad digital impulsan la reducción del uso de datos y refuerzan su soberanía.
  • Economía digital internacional: tanto organizaciones como profesionales requieren acreditarse con seguridad incluso cuando operan fuera de sus países de origen.
  • Progresos tecnológicos: el avance de la criptografía y de las infraestructuras distribuidas hace posible implementar soluciones fiables y con gran capacidad de crecimiento.

Casos de uso reales y ejemplos prácticos

En el ámbito educativo, universidades europeas ya emiten títulos académicos como credenciales verificables. Un graduado puede demostrar su formación ante un empleador sin enviar copias escaneadas ni depender de intermediarios. En el sector salud, estas credenciales facilitan compartir información médica esencial entre centros autorizados, manteniendo la privacidad del paciente. En servicios públicos, algunos gobiernos piloto permiten a los ciudadanos identificarse digitalmente para trámites administrativos usando credenciales descentralizadas, reduciendo tiempos y costos operativos.

Ventajas dirigidas a ciudadanos, al tejido empresarial y a los Estados

La adopción de este modelo genera ventajas claras:

  • Mayor control y confidencialidad para las personas.
  • Disminución de fraudes y de casos de suplantación de identidad.
  • Procedimientos de verificación más ágiles y automatizados.
  • Compatibilidad operativa entre plataformas y naciones.

Para las empresas, se traduce en menores gastos de cumplimiento y de servicio al cliente. Para los Estados, representa infraestructuras más sólidas y coherentes con los derechos digitales.

Retos aún por afrontar y miradas hacia el porvenir

Aunque aportan múltiples beneficios, su uso generalizado aún afronta desafíos vinculados a la formación digital, la armonización tecnológica y la confianza preliminar de los usuarios. Además, resulta esencial asegurar que estas herramientas se mantengan inclusivas y accesibles para toda la ciudadanía, evitando así la aparición de nuevas desigualdades digitales.

La transformación de la identidad digital hacia credenciales verificables y descentralizadas evidencia un cambio profundo en la interacción entre la tecnología y las personas, pues no solo implica innovar en los sistemas existentes, sino también replantear quién ejerce el control de la identidad en un entorno cada vez más conectado y de qué manera ese control puede reforzar la confianza, la privacidad y la autonomía de cada individuo.

Por Inter Deviant

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