El Barcelona gana en Kaunas y aparca su crisis; el Baskonia derrota al Efes | Baloncesto | Deportes

Espantó el Barcelona sus fantasmas y afrontará la Navidad con mejor cara después de su victoria en Kaunas, trabajada con el acierto exterior en los primeros minutos y los ajustes defensivos en el último cuarto, cuando el Zalgiris estaba en ventaja en el marcador. No fue un gran partido de los hombres de Grimau, pero sí que jugaron con el carácter necesario para imponerse en la caliente cancha lituana, por mucho que el equipo local atraviese una crisis de resultados desde noviembre.

Después de un inicio desconcertante, se repuso el Barcelona gracias a su acierto atacante, y resolvió los primeros diez minutos con una diferencia significativa a su favor (22-28), pero se dejó ir en defensa en el segundo parcial del partido, y aunque siguió anotando, vio como Birutis y Ulanovas empezaban a bombardear su canasta y Smits se apropiaba del rebote. Aunque seguía dominando al descanso (51-56), las cosas no estaban tan claras, y menos cuando el tercer cuarto fue claramente del Zalgiris, en defensa y en ataque. A los tiradores del Barça les empezó a temblar la mano y llegaron a una terrible estadística con ningún triple en ocho intentos en los primeros minutos de la segunda parte. Se colocó por delante el Zalgiris (62-60), y siguió mandando en el marcador durante muchos minutos, hasta que un triple de Brizuela devolvió la tranquilidad al bando azulgrana (73-75). Para entonces, el Barcelona ya había recuperado el orden, mientras el Zalgiris daba muestras de agotamiento físico, y tal vez mental también después de varias derrotas consecutivas en casa.

Apareció Laprovittola, que se convirtió en el máximo anotador (18 puntos), afinó Vesely; Kalinic y Parker montaron un muro en el rebote, y las cosas comenzaron a funcionar de otra manera. “Hubo que hacer pequeños ajustes defensivos y mantener el ataque”, reconocía Grimau.

A falta de 35 segundos, con 80-81 en el marcador, Dimsa cometió una falta en el precipitado ataque del Zalgiris, anotó Laprovittola los dos tiros libres (80-83), y en la siguiente acción, una buena defensa del Barça impidió la anotación local. Con 13 segundos en el luminoso, Satoranski puso la sentencia después de otra falta del Zalgiris (80-85), para sacar al Barcelona del bache en el que se había metido en las últimas jornadas, y ponerle en la segunda posición de la clasificación, empatado con el Virtus de Bolonia.

En Estambul, un gesto de Dusko Ivanovic resultó muy significativo. El entrenador del Baskonia, muy poco dado a esos gestos, se dirigió a Markus Howard, cuando el estadounidense cometió su quinta falta, y le dio un cariñoso abrazo. Ganaba su equipo, ya en el último minuto, y sus 28 puntos habían sido fundamentales para la victoria de su equipo. Entre él y Miller-Mcintyre desmontaron al Efes (80-87). El director de juego del conjunto vitoriano se quedó a un rebote del triple doble (14 puntos, 10 asistencias, 9 rebotes), algo que nadie consigue en la Euroliga desde que Calates lo hizo en 2019, la única vez en los últimos 17 años del torneo.

En un partido muy igualado hasta el último cuarto, con empates sucesivos y escasas ventajas para cada uno de los equipos, apareció Howard en los diez minutos finales, para disparar la diferencia hasta los once puntos y volver al buen camino después de la derrota en Belgrado ante el Macabbi. El Baskonia es sexto ahora, con nueve victorias, y está en buena situación para conseguir su objetivo de estar entre los ocho mejores.

Puedes seguir a EL PAÍS Deportes en Facebook y X, o apuntarte aquí para recibir nuestra newsletter semanal.

You may also like...