Nuestro sitio web utiliza cookies para mejorar y personalizar su experiencia y para mostrar anuncios publicitarios (si los hubiera). Nuestro sitio web también puede incluir cookies de terceros como Google Adsense, Google Analytics y Youtube. Al utilizar el sitio web, usted acepta el uso de cookies. Hemos actualizado nuestra Política de privacidad. Haga clic en el botón para consultar nuestra Política de privacidad.

Norteamérica y el desafío comercial

https://www.eluniversal.com.mx/resizer/v2/UUAJZWQQVFBDDIM7NUJOPE2RJY.jpg?auth=7f8d250feb1bd84402c792cec40104f062b8eae93b205ff743f20f7b2ad085d6&smart=true&width=1100&height=666

Norteamérica enfrenta un escenario desafiante a causa de los aranceles establecidos por el gobierno de Estados Unidos. Un informe reciente indica que las exportaciones de la zona podrían disminuir un 12.6% y las importaciones un 9.6% durante este año, lo cual representa las mayores reducciones regionales previstas. Este panorama se presenta en un entorno donde se esperaba que todas las regiones aportaran de manera positiva al incremento del comercio de bienes en los años venideros, pero las políticas comerciales han modificado notablemente las previsiones.

La caída en las exportaciones e importaciones en América del Norte se ve como un fenómeno único, ya que se espera que esta región sea la única en el mundo que experimentará un descenso en ambos indicadores. En particular, se estima que en 2025, las exportaciones disminuirán un 12.6%, seguidas de una caída más moderada del 1.2% en 2026. Las importaciones también sufrirán retrocesos significativos, con una disminución del 9.6% en 2025 y un 0.8% en 2026.

Este ajuste en las expectativas de crecimiento comercial se ha producido tras la revisión de las políticas comerciales vigentes, que reflejan el impacto de las tarifas arancelarias impuestas y las medidas de retaliación implementadas por otros países. Aunque se esperaba que todas las regiones del mundo aportaran al crecimiento, el pronóstico para América del Norte se ha deteriorado considerablemente.

En contraste, otras regiones del mundo están proyectadas para experimentar crecimiento en sus exportaciones. Centroamérica, Sudamérica y el Caribe, por ejemplo, se anticipa que verán un incremento del 0.9% en sus exportaciones. África podría experimentar un crecimiento del 1.7%, mientras que Europa se beneficiaría de un aumento del 2.5%. Asia, por su parte, podría ver un crecimiento de 3.5%, y Oriente Medio se proyecta para tener el mayor aumento, con un 5.1%.

Esta diferencia en el crecimiento se debe en parte a la relevancia de América del Norte en la fabricación y venta de ciertos productos, que han sufrido un golpe negativo por la inseguridad generada por las políticas comerciales de los Estados Unidos. La Organización Mundial del Comercio ha señalado que estas políticas han causado una reducción en la participación de América del Norte en el crecimiento del comercio global.

A pesar de las dificultades, hay quienes argumentan que la modernización de las políticas comerciales y la promoción de tratados multilaterales podrían ofrecer una solución a este estancamiento. Sin embargo, la naturaleza sin precedentes de los cambios recientes en la política comercial hace que cualquier predicción sea más incierta de lo habitual. Los economistas y analistas de comercio están atentos a los datos que emergen y prometen ajustar sus pronósticos conforme se desarrolle la situación.

El informe más reciente indica una modificación en comparación con 2024, cuando el volumen del comercio global de bienes había aumentado un poco más rápido de lo anticipado. En aquel entonces, se había proyectado un incremento del 2.7%, pero el aumento real fue cercano al 2.9%, mostrando una relación casi invariable entre el crecimiento del comercio y el crecimiento del producto interno bruto mundial.

El contexto presente presenta retos importantes, no solo para las naciones de América del Norte, sino para el comercio mundial en general. Las políticas de aranceles han generado un entorno económico incierto que podría influir en el desarrollo futuro de todas las áreas. La comunidad internacional debe buscar maneras de reducir estos impactos y promover un comercio más abierto y libre, que favorezca a todos los países participantes.

Por Maya Thompson

Especialista en Cultura y ocio

Otras opciones para ti